Combatir los daños causados por equipos electromagnéticos

Las variaciones en las vibraciones electromagnéticas de nuestro planeta nos están afectando drásticamente, produciendo cambios en el funcionamiento de los cuerpos: Físico, emocional, etérico, mental y espiritual; así como un gran deterioro en los ADN, chacras, glándulas y células de nuestro organismo. Tal es el caso del uso de tecnología de alta vibración electromagnética que está causando estragos en las personas, por el manejo excesivo de teléfonos celulares, líneas eléctricas, computadoras y hornos microondas, así como otros dispositivos electrónicos y magnéticos. El exceso de estos campos induce a la confusión mental, falta de memoria, ansiedad, depresión y fatiga crónica en las personas sensibles. Los siguientes tres aparatos habituales emiten radiación electromagnética fuerte y causan una variedad de trastornos de la salud: Microondas: Su excesivo uso pudiera presentar crecimientos cancerosos, dolores de cabeza, fatiga, mareos, pérdida del cabello, el deterioro del corazón y los músculos, visión borrosa y aumento del colesterol. Computadoras: Pudiera provocar latidos del corazón irregulares, trastornos del sueño, aborto involuntario, fuertes dolores de cabeza, mal funcionamiento de la tiroides, pérdida de energía, estrés, mareos, falta de memoria y disminución de la libido. Teléfono celular: Su excesivo uso pudiera provoca insomnio, pérdida de memoria, mareos, náuseas, falta de concentración, pérdida de cabello, problemas en los ojos, problemas respiratorios, tinnitus en los oídos, tumores cerebrales y aneurismas. En la época de la tecnología que vivimos, es casi imposible evitar por completo la radiación electromagnética (EMF). Sin embargo, reducir al mínimo su exposición en nuestras vidas, disminuye el impacto perjudicial en la salud. ¿Cómo prevenir y reparar los daños? Además de disminuir en lo que pueda el uso de estos aparatos, existen otras recomendaciones que lo ayudarán a reducir el efecto nocivo que estos ejercen sobre nuestra salud; por ejemplo: Vibrar alto, conectar el cuerpo con la tierra, así como el consumo de alimentos vivos, tales como: hortalizas, vegetales, legumbres, granos y semillas, mejora la resistencia a la radiación electromagnética en nuestro organismo. La conexión con la tierra es una práctica excelente para protegerse de esos efectos nocivos, simplemente estar de pie o descalzo sobre la hierba húmeda o caminar a lo largo de una playa de arena durante al menos diez minutos cada día. Una dieta rica en nutrientes es también esencial, consumiendo alimentos que ayuden a prevenir y reparar el impacto en el ADN causados por la EMF, como buenas opciones tenemos: alcachofas, los arándanos, Frijoles rojos, nueces, semillas de granada, romero, espárragos, arándanos, nueces, ciruelas, verduras crucíferas, la canela, el brócoli y el cilantro; y por último, consumir bicarbonato de sodio con cierta frecuencia. -Recuerde consumir alimentos orgánicos, la mayoría de las veces- A pesar de que vivimos en una era con tecnología Wi-Fi y todo tipo de aparatos EMF, no tenemos por qué ser víctimas de esta amenaza invisible. Recuerde: Seguir una alimentación rica en alimentos vivos, conectarse con la tierra, consumir bicarbonato de sodio, inhibir lo más que pueda el uso de los aparatos con esta tecnología y desenchufarlos cuando sea posible, puede contribuir a mejorar su calidad de vida y la de sus hijos.

Tomado del libro: Vivencias de un Sanador Cósmico, Mensajes de Los Maestros

Escrito y producido por la Maestra Zolemgeh Estrella.



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